Jaén Rugby volvió a demostrar este domingo en su partido contra CR Málaga su capacidad competitiva. Gracias a su concentración, a su juego compacto y práctico, los jiennenses no sólo han logrado superar a su rival sobre el césped, sino también en la clasificación.
Lo fácil hubiera sido bajar los brazos después de recibir los tres primeros puntos en contra. Pero los jugadores de Jaén Rugby no lo hicieron. Se miraron, sintieron la grada y empezaron otra vez el partido en el minuto 8 con 0-3 en el marcador. Un partido enloquecido en esos primeros instantes. Quizás los nervios, quizás el viento, lo cierto es que las imprecisiones en los dos equipos se multiplicaban.
Jaén Rugby consiguió poco a poco serenar el juego. Su delantera se hacía fuerte en las fases estáticas y sólo faltaba que conectara con la tres cuartos. Ocurrió en el minuto 23. Germán Díaz sacó un penal-touch a favor de los jiennenses y el balón le volvió a sus manos; espectacular sprint del pilar al que dio continuidad Jose Ocaña. Bastaron dos pases tras el agrupamiento para que llegara al ala Gabri López y este ensayara casi sin oposición. Manu Gonzáles sumó los puntos de la transformación (7-3).
Jaén Rugby supo defender ese resultado tan ajustado con el viento en contra. CR Málaga, por su parte, no sacó provecho de las indisciplinas locales. El XV jiennense enfiló la recta final de la primera parte con confianza, jugando en corto y apoyándose en las patadas certeras de Manu Torres para ganar metros. Con una de ellas logró un 50-22 del que los jiennenses sacaron petróleo: amarilla por placaje alto para un jugador malagueño y golpe de castigo. Ahí se fraguó el segundo ensayo jiennense. Saque lateral ganado, se forma el maul que apenas tiene que avanzar cinco metros antes de que Germán Díaz saliera con el balón de la plataforma y lo posara tras la línea de ensayo (12-3). Cinco puntos más y al vestuario.
La segunda parte, espectacular
La segunda parte tuvo un claro color verde oliva. Había mucho en juego y todos, dentro y fuera del terreno de juego, suspiraban por una nueva victoria de Jaén Rugby. Los locales recibieron el balón en el saque inicial y segundos después ya lo estaban jugando en la veintidós contraria. Si certeras habían sido las patadas en la primera parte con el viento en contra, no lo serían menos en la segunda. A los dos minutos de juego, ensayo de Agustín Arburua rompiendo con potencia la defensa malagueña tras una larga jugada su equipo (19-3). Un Arburua que se ganó el premio al MVP desde su posición de cierre en la melé. Los malagueños reaccionaron, pero con un jugador en el sin bin…
Con él ya en el campo, Jaén Rugby incrementó su ventaja en el marcador en una jugada para enmarcar. Comienza arrollando a la melé rival hasta provocar un golpe de castigo. El saque lateral posterior dio pie a media docena de fases enlazadas por la delantera e implicando a muchos contrarios en la defensa. Lo curioso es que la jugada la remata desde el ala un primera línea, Germán Díaz, que dejó atrás a sus oponentes para ponérselo fácil al pateador y posar el balón bajo palos (26-3) a los diez minutos de la reanudación. Sólo tres después, Mario Cano se sumó al acta de anotadores consiguiendo el quinto ensayo para su equipo después de que Juan Navarrete ganara buenos metros con dos rivales enganchados a su cuerpo (33-3). Ya no los podían parar. Habían creído en sus fuerzas, en la calidad de su juego y acabaron imponiéndolo sobre el XV malagueño.
Manu Torres, que había comenzado el partido como centro, consiguió el sexto jugando ya como medio melé. Lo hizo recibiendo el balón de Arburua tras salir de la melé desde la posición de “ocho” y evitando con habilidad un placaje (38-3). No lo transformó Manu González, que sí sumó tres puntos más para su equipo gracias a un golpe de castigo posterior (41-3). De ahí hasta el final, minutos de resistencia, de defender el campo propio y de ceder pocos metros. Aun así, CR Málaga sumó un nuevo ensayo transformado (41-10), pero la posibilidad de obtener un bonus defensivo se había esfumado.
El resultado lo cerró un jugador ejemplar, César Díaz, con muchos años de rugby a sus espaldas y que vive una segunda juventud. Un delantero de la vieja escuela como él no podía ensayar de otra manera que no fuera trabajando y avanzando desde un maul hasta la zona de marca. Lo hizo con el tiempo cumplido, así que, el árbitro Eduard Martí pitó el final del encuentro una vez que Manu González logró la transformación. En el marcador, el 48-10 definitivo. En la sonrisa de los jugadores, su orgullo. En la grada, la alegría por una brillante jornada de rugby para sus colores.
Esto no acaba aquí. Los cinco puntos sumados esta quinta jornada aúpa a Jaén Rugby a la segunda posición de un grupo de cinco equipos que lucha encarnizadamente por la permanencia. Han creído y han ganado, como hace una semana contra AD Arquitectura. El domingo llega Alcobendas RU “B”. Es el camino.






