JAÉN RUGBY 31-24 CAR SEVILLA
Primer partido en casa de la temporada y primera victoria de Jaén Rugby. El equipo jiennense supo jugar cada parte al ritmo que pedía el encuentro y remontó en el último tramo ante un CAR Sevilla le puso contra las cuerdas. El resultado final 30-24 se cimentó en un gran trabajo colectivo de los jugadores de Jaén Rugby, sin apenas errores y sin incurrir en golpes de castigo. Y, por supuesto, en una resistencia física notable que acabó inclinando la balanza a su favor
El partido comenzó con un CAR Sevilla muy vertical y agresivo en sus contactos. Enfrente, una defensa jiennense que placaba con fuerza y abajo. La primera cortina se movía acompasada sin dejar apenas resquicios. Este “apenas” tiene un por qué. En el minuto 10, un cambio de sentido en el juego sevillano desprotegió la línea defensiva y permitió a su talonador Leo Tavita abrir el marcador. Ensayo transformado que adelantaba a CAR Sevilla (0-7). Hablamos de un partido de idas y vueltas. Y en esas, Ramiro Gandini transformó un golpe de castigo nada más sacar de centro. Una sucesión de fases que la defensa visitante no pudo parar sin cometer una indisciplina. Patada a cinco metros de palos. (3-7). Más difícil lo tuvo Ayrton Arroyo tres minutos después. Su balón estaba a 45 metros y él pasó entre palos la conversión (6-7).
Jaén Rugby no daba respiro a CAR Sevilla. Su defensa subía junta y le comía metros al avance sevillano. Esa presión provocó una pérdida de balón al ataque rival y el contraataque de Luis Alberto Enrique fue definitivo. No hubo quien lo parara en su carrera de más de 60 metros (13-7). Jaén Rugby había demostrado en tres jugadas casi consecutivas que puede hacerte un roto en cualquier parte del campo.
El partido se jugaba a una velocidad inusual y con una continuidad que llegó a sorprender hasta a la propia colegiada. Alhambra Nievas comentó al término del encuentro que hubo tramos de partido en los que no hubo interrupciones durante más de tres minutos. Un ritmo altísimo para la categoría. Y cuando hay continuidad, llegan los puntos. En el minuto 23 ensayo transformado por CAR Sevilla (13-14). El marcador cambiaba de números al ritmo del partido. Eduardo Sánchez -qué bueno que volviste- sacaba el balón con rapidez de cada ruck y Gandini, alejado de la defensa rival, lo ponía en juego siempre con “malas intenciones”. Germán Díaz se las adivinó para colarse por el intervalo y, después de correr treinta metros, le dio continuidad al juego desde el suelo para que Ayrton Arroyo volviera a poner por delante a su equipo (20-14).
El reloj, como el electrónico, avanzaba al ritmo de un juego que, en el tramo final del primer tiempo, se desarrollaba en campo jiennense. CAR Sevilla aprovechaba las virtudes al pie de su apertura. Jaén Rugby defendía con orden las embestidas de su rival. El más mínimo fallo se pagaba con puntos. Un avant dentro la veintidós jiennense acabó con un ensayo transformado a favor de CAR (20-21).
La segunda mitad se convirtió en una batalla táctica, muy alejada del juego dinámico de la primera. Ese ritmo endiablado vino luego a cobrar su precio. Jaén Rugby, con un punto más de ritmo físico gracias al trabajo de pretemporada, empezó a dominar territorialmente. CAR Sevilla se vio obligado a realizar cambios muy pronto y notó la salida del campo de su apertura Sebastián Poet. Antes, el 10, transformó un golpe de castigo al poco de reanudarse el encuentro (20-24).
Lejos de amilanarse, Jaén Rugby se hizo con la posesión, con la iniciativa, para mantener el juego en campo contrario. El partido entró en una fase menos vistosa, eso es cierto. Los jiennenses recurrieron en exceso a jugar con el pie. Con ello ahorras esfuerzos, evitas riesgos, pero también pierdes la capacidad de sorprender con jugadores veloces como Cheto Enrique, Nacho Otaola o con la potencia de su delantera. Lo que no perdía con el paso de los minutos el equipo verde-oliva era ni su solidez defensiva ni su seguridad en las fases estáticas o de conquista. Poco a poco, la sensación de que podían ganar espoleó a los jugadores jiennenses.
El premio llegó en los minutos finales. El ensayo que ponía por delante a Jaén Rugby nace de una melé ganada, de una presión asfixiante y de una patada sensacional de Edu Sánchez que con un “50-22” devolvía la posesión a su equipo dentro de veintidós contraria. Las normas actuales del rugby permiten sacar de lateral -y con ello recuperar la posesión- al equipo que consigue que el oval salga del campo por la veintidós rival si lo patea a más de cincuenta metros de distancia. Así fue. Y de ese saque de touch al ensayo de Juan Castro, apenas transcurrieron segundos. Demasiado esquinado para la transformación (25-24). El resultado seguía siendo incierto.
Ni siquiera el ensayo definitivo de Cheto Enrique en el m. 72 apagó el run-run de la grada. No por el juego de su equipo, sino porque una marca de los sevillanos, como en la primera parte, les habría dejado sin el premio de los 4 puntos. Una salida rápida de melé, la evasión de Gandini, la continuidad de Fran Víbora y su off load a Luis Alberto Enrique amplió la diferencia hasta el 30-24 final. De ahí hasta el final, el equipo sevillano intentó con peligro darle la vuelta al resultado. No lo consiguieron, la insistencia y resistencia de Jaén Rugby les hicieron ganar el partido.
Una victoria de prestigio contra un rival siempre duro que peleará seguro por estar entre los tres primeros. El mismo objetivo que Jaén Rugby. De momento, CAR Sevilla es segundo con 6 puntos y Jaén Rugby, quinto con 5. Los jiennenses tienen los mismos que su próximo rival, Hermo Soto del Real, con quien se enfrenta el sábado a las 16:00 horas. El premio al mejor jugador del partido recayó en Ramiro Grandini que recibió su trofeo de manos del responsable de Cárnicas Jienenses Sergio Fernández. El apertura juega y hace jugar, además suma puntos. Todo un MVP. Hay que destacar también el debut en DHB de Pedro Rascón, recién incorporado al equipo senior desde el M18.


