Jaén Rugby ha cerrado la temporada con derrota en Málaga. Los jiennenses llegaban a la última jornada con el trabajo hecho. Habían conseguido la permanencia una semana antes contra AD Arquitectura en un duro enfrentamiento. El equipo local, por su parte, necesitaba exprimir hasta el final sus posibilidades de permanencia. Se jugaban más y jugaron mejor que sus rivales, de ahí el resultado final: 38-19 para CR Málaga.
Jaén Rugby llegó tarde al partido y se fue de él muy temprano. Es cierto. La temporada ha sido muy dura, muchos jugadores han forzado la máquina para poder jugar los partidos claves y las lesiones han pasado factura. Consciente de ello, el cuerpo técnico optó por dejar en casa a todos los jugadores “tocados” aunque se viajara con lo justo. Lo justo es prácticamente el habitual equipo titular y, eso sí, sólo cuatro recambios. Una convocatoria de 19 jugadores cuando se permiten 23. No es excusa, hablamos de DHB.
Es cierto que el partido comenzó igualado. Se adelantaron los malagueños con un ensayo transformado en el minuto 7 al que respondió Jaén Rugby con otro de Germán Díaz en la siguiente jugada (7-5). Él mismo inició el ataque con un saque de lateral y él mismo se salió del maul pasar posar en la zona de marca. Sobre el maltrecho césped del campo de Teatinos, los equipos transmitían cierta igualdad, aunque la iniciativa y la posesión tenía color verde-violeta. A los veinte minutos llegó el primer apagón. El equipo local encadenó dos ensayos, los dos transformados, dejando al descanso un marcador de 21-5.
Cuando el colegiado Juan José López reanudó el encuentro, la imagen de Jaén Rugby fue otra. Los jugadores recuperaron su estilo de juego y, con él, la iniciativa. Enfrente, unos jugadores jóvenes que lo dejaban todo sobre el campo para demostrar su valía a pesar de la clasificación. En estas, Mario Cano, con otro ensayo propio de delantera, y Álvaro Juárez, con su patada a palos, convirtieron el marcador en capicúa (21-12). Y en el 59, nuevo ensayo de Germán Díaz con transformación de Juárez (21-19). Había partido. Pero no iba a ser para los jiennenses.
El segundo apagón llegó a falta de veinte minutos para el final. Quedaba un mundo, pero los jugadores de Jaén Rugby ya no se encontraban y hacer la guerra por cuenta propia no es una buena opción en este deporte. Insisto, venían de un partido durísimo y el cuerpo también juega, pero hasta ellos mismos terminaron con la sensación de que podían haber hecho más. Tres ensayos más de CR Málaga apuntalaron su victoria. Les toca esperar. Si Rugby Alcalá logra el ascenso a DHB Élite, los malagueños podrían mantener la categoría.
El equipo jiennense volvió a casa para ser recibidos en Las Lagunillas por su afición. Han superado esta fase con cinco victorias, a las que hay que sumar otras cinco en la liga regular. Aplausos para unos jugadores que se han ganado con esfuerzo y sacrificio, por derecho, jugar un año más en DHB. Una categoría cada vez más difícil de mantener frente plantillas más potentes y grandes presupuestos. Una categoría en la que el compromiso es el mejor activo que puede encontrar un club.





