ATLÉTICO BALEARES 1-2 REAL JAÉN
Partido memorable del Real Jaén para culminar una temporada de ensueño. Los blancos ascienden a Primera RFEF merecidamente tras superar sobradamente a un Atlético Baleares que llegaba como favorito.
Desde el pitido inicial, los locales trataron de imprimir un ritmo alto de partido. Las transiciones buscando la velocidad de jugadores como Keita eran la principal baza para abrir la defensa jiennense.
El Real Jaén no estaba cómodo, aunque se defendía con orden y las opciones de peligro balear morían antes de llegar a la portería de Jaime Morillas. Faltaba algo de pausa cuando tocaba tener el balón para así calmar el ímpetu local.
Pero cuando parecía diluirse esa intensidad inicial, llegó la acción del tanto balear, no exenta de polémica. Una falta lejana en la que Keita comete falta sobre Morillas, aunque el colegiado se desentendió, y Tovar recogió la pelota para marcar a placer en el área pequeña.
A pesar del mazazo, los blancos no se vinieron abajo. Al contrario. El conjunto lagarto pasó a dominar la pelota y empezaron a aparecer jugadores fundamentales como Mario Martos o Adri.

También participaba Ñito, que lo intentó con un disparo lejano que se marcharía demasiado desviado. Más clara fue la que tuvo Mario Martos. El 11 blanco se sacó un disparo con el exterior desde la frontal pero el balón no encontró portería.
El dominio del partido era total para los blancos, que cargaron el área constantemente y generaron fútbol para que su rival permaneciese encerrado en su propio campo.
La sociedad que forman Adri y Mario Martos le daba fluidez al balón y así llegó la más clara para los jiennenses. Un balón de Adri que Mario remató de primeras aunque directamente a las manos del guardameta. La réplica local llegó con un disparo de Bover que se fue a la derecha de la meta de Morillas.
Tras el paso por vestuarios, el escenario no varió demasiado. El Baleares gestionaba su renta esperando salir a la contra, mientras que el Real Jaén se mantuvo fiel a su filosofía de dominar a través de la posesión.
La principal amenaza para el cuadro jiennense era Moha Keita. El futbolista del conjunto balear se echó a su equipo a la espada y fue el único capaz de generar problemas en la zaga blanca, forzando varias tarjetas y poniendo en aprietos al eje defensivo jiennense.
La aportación ofensiva del Real Jaén se redobló con la entrada de Breñé, que tuvo en sus botas una buena opción para igualar la contienda pero la defensa local llegó a tiempo para tapar su remate. También la tuvo Siverio con un testarazo que se marcharía ligeramente desviado.

También estuvo cerca el segundo de los baleares, que a punto estuvieron de sacar rédito de un error de Pelayo en la salida de balón. Keita interceptó su pase y se plantó ante Morillas pero el guardameta blanco adivinó su intención y salvó los muebles.
Con ese escenario, el partido se fue a la prórroga. Los jiennenses necesitaban un gol para no verse fuera en la recta final de su pelea por el ascenso.
Y los de Manolo Herrero no perdieron un ápice del estilo y ambición que les ha llevado hasta esta final por el ascenso a Primera RFEF.
Fruto de esa fidelidad a la identidad, una jugada colectiva terminó con el balón en pies de Moha, que pisó área e intentó a duras penas centrar el balón a la posición de Siverio. La pelota se paseaba y Pablo García desvió con la manopla. Ahí el más listo fue Siverio que se anticipó a toda la defensa local para remachar y desatar la locura blanca.
Esa euforia todavía fue mayor unos minutos después. Con el Baleares noqueado por el gol encajado, el Real Jaén aprovechó la situación para sentenciar el partido y la eliminatoria. Un saque de esquina al segundo palo que Carrillo cabeceó al fondo de la portería rival.
La segunda mitad de la prórroga fue un querer y no poder del Atlético Baleares, ya exhausto y sin ideas, apenas inquietó en alguna ocasión a un Jaime Morillas muy seguro bajo los palos






