RIGALLI ALGINET 84-89 JAÉN PARÁISO INTERIOR FS BASKET
El Jaén Paraíso Interior se medía a Rigalli Alginet en un primer duelo clave para medir las aspiraciones de ambos conjuntos en esta fase de ascenso. El técnico Borja Medina apostaba de inicio por Miki, Pablo, Lucas, Javi y Rubén.
El conjunto jiennense, de blanco y granate, arrancó con mucho oficio, sólido atrás y castigando en ataque con un gran Rubén Salas. El pívot malagueño se mostró muy inspirado desde el perímetro, sumando varios triples en los primeros compases.
El inicio estuvo marcado por los nervios propios de un estreno de fase: pérdidas, ritmo alto y alternancias constantes. Alginet intentaba asentarse, y tras los primeros minutos logró ajustar el marcador (6-8), aunque Jaén mantenía siempre el control.
El encuentro era un ida y vuelta constante, con mucha velocidad y poco orden en algunos tramos. Aun así, el conjunto visitante supo imponer su experiencia y cerrar el primer cuarto por delante, 21-29, pese a la reacción local en los últimos minutos.
En el segundo cuarto, el choque entró en una fase de desacierto por ambos bandos. Ataques rápidos pero poco eficaces, muchas imprecisiones y un ritmo algo más espeso en anotación. Aun así, Jaén se mostró más sólido en el rebote, lo que le permitió mantener la iniciativa en el marcador.
Los de Borja Medina siguieron moviendo bien el balón, encontrando ventajas y forzando numerosas faltas en el rival, que entró pronto en bonus. Esa superioridad en la gestión del juego permitió a los visitantes sostener la ventaja, aunque Alginet respondía a rachas, especialmente desde el triple, recortando diferencias hasta el -6 (32-38).
El tramo final del cuarto volvió a ser más favorable para Jaén, que recuperó sensaciones en ataque y llegó al descanso con ventaja: 37-43.
Hombres destacados al descanso: David y Sergio Melero
El tercer cuarto arrancó con máxima igualdad. Alginet salió más agresivo, acertado en ataque y firmando un parcial que les permitió igualar el encuentro y colocarse incluso a solo un punto.
El partido subió un punto más de intensidad, con un ritmo altísimo y cada posesión disputada al límite. Jaén, además, se cargó pronto de faltas, entrando en bonus con mucha antelación, lo que condicionó algunos tramos defensivos.
Pese a ello, el equipo de Borja Medina no perdió la calma. Ajustó atrás, apretó líneas y volvió a encontrar liderazgo en Miki Botas, que dio claridad en los momentos más calientes del cuarto. También aparecieron Pablo y Rubén para sostener al equipo en un intercambio constante de golpes.
El cuarto fue de máxima tensión, de los que se juegan en cada detalle. Sin un dominador claro, pero con Jaén resistiendo en los momentos clave para llegar al final del tercer cuarto con una mínima ventaja: 63-64.
El último cuarto arrancó con un Alginet muy serio, encontrando buenas situaciones ofensivas y aprovechando los problemas de acierto de un Jaén que comenzó algo atenazado por la presión del momento. Los primeros minutos reflejaban nerviosismo en las filas amarillas, con ataques precipitados y poca claridad en la toma de decisiones.
Pero apareció Javier Valeiras. Imperial el jugador jiennense saliendo desde el banquillo para cambiar la dinámica del partido y darle oxígeno a los de Borja Medina en el momento más delicado. La tensión era máxima sobre el parqué, el choque entraba en una fase de puro intercambio de golpes, mucho ritmo, posesiones cortas y un baloncesto completamente de ida y vuelta.
Con 71-71 y seis minutos por jugarse, el encuentro estaba abierto de par en par. Las imprecisiones se mezclaban con la intensidad de dos equipos conscientes de lo que había en juego. El ambiente, la igualdad y el guion del partido recordaban inevitablemente a aquella agónica fase del año pasado en Gijón, resuelta tras una prórroga de infarto.
El tramo decisivo fue para jugadores de carácter. Lucas, determinante en los minutos calientes, asumió responsabilidad cuando más quemaba el balón. Junto a él, Cebolla apareció con personalidad, enchufando tiros clave para sostener a un Jaén que se negaba a ceder terreno.
Con 79-79 y 3:45 por disputarse, cada ataque valía oro. Y entonces llegó uno de esos momentos que marcan partidos: el triple de Dusan, en el instante exacto, en el último minuto, para poner el 84-87 y desatar la locura en el banquillo visitante.
Trabajo enorme del conjunto de Borja Medina, que supo sufrir, competir y golpear en los momentos decisivos para acabar tumbando al anfitrión en un auténtico partidazo de fase de ascenso.






