Al Jaén CB le separaron 3 puntos de la permanencia ante un Molina Basket que se hizo fuerte en el Pabellón de Serrerías y que hizo valer su mayor determinación en un ambiente propio de las grandes citas del baloncesto. Los jiennenses no pudieron mantener la renta de 8 puntos que traían del partido de ida y en los últimos segundos dejaban escapar una permanencia que tuvieron controlada durante una gran parte del encuentro, manteniendo a los murcianos dentro del margen que le otorgaba el resultado del primer partido.
Más de 100 aficionados se desplazaron hasta Molina de Segura para acompañar al equipo en este partido decisivo para las aspiraciones de los de Javier Carrasco y que en todo momento se hicieron sentir.
En cuanto al juego, el partido fue tal y como deben ser los encuentros en los que ambos equipos se juegan la vida: intenso, impreciso a ratos y, sobre todo, emocionante. Los locales, con su público entregado a la causa, salieron con la clara intención de dominar el choque ante un Jaén CB que en el primer cuarto supo contener el juego rival y que, con una buena defensa, logró una ligera ventaja al final de un primer cuarto (19-25) que hacía albergar esperanzas de conseguir la victoria.
Pero en el segundo, llegaron las imprecisiones y un mayor acierto en el interior, dominando el rebote por parte de los murcianos y, a pesar de la insistencia y las rotaciones buscando contener el juego rival, el Jaén CB perdió toda la ventaja, dejando un 46-44 para la segunda mitad que devolvía el encuentro a una realidad inexorable: el rival también juega y la eliminatoria iba a ser muy complicada.
La vuelta de vestuarios, y con todas las correcciones hechas, iniciaba un tercer cuarto marcado por la igualdad tanto en el juego como en el marcador (20-20) y también en las imprecisiones y en las pérdidas de balón. Y así, durante el cuarto, el partido se fue calentando con ambas aficiones apretando desde la grada y con dos equipos que afrontaban el último periodo con un 66-64 que, con el +8 de la ida para los jiennenses, los dejaba en la categoría.
Pero el último periodo se lo llevó el equipo que más creyó, el que más apretó en defensa y el que menos errores cometió, y ese fue Molina Basket. Tan apretada estuvo la ventaja que, a 7 segundos del final, los murcianos llevaban +11 y un triple que no entró de Javi Santa Bárbara en el suspiro final del partido imposibilitaba la prórroga en un encuentro que dejó al equipo de Javier Carrasco fuera de la Segunda FEB en una temporada marcada por los malos resultados de la primera parte de la competición y que, con la llegada del entrenador sevillano, ha tenido una segunda vida hasta defender su permanencia en una eliminatoria donde la tuvo en el partido de ida con un +21 que el Jaén CB no supo o no pudo certificar.
Ahora se abre un periodo de reflexión sobre las exigencias de lo que significa entrar en una competición tan profesionalizada y la necesidad de reconfigurar un equipo que permita buscar volver a la Segunda FEB.





