REAL JAÉN CF 0-0 CD ESTEPONA
Poco se puede destacar del empate sin goles que han firmado Real Jaén y Estepona en La Victoria. El cuadro costasoleño llevó a la perfección su planteamiento para ahogar el juego local siempre que fuese posible y a los jiennenses les faltó claridad para mostrar mayor verticalidad.
Sorprendió el equipo blanco con su once inicial, formando con línea de tres en defensa, en la que lo que más llamaba la atención era la presencia de Moha como uno de los tres defensores.
Los jiennenses arrancaron bien el choque, dominando y pisando campo rival, aunque el Estepona se mostraba ordenado y con la convicción de interrumpir cualquier avance local.
El encuentro pasó a estar dominado por las imprecisiones, a lo que se sumaron las continuas interrupciones, dando como resultado un partido trabado y difícil de digerir. Y como añadido, las decisiones del colegiado sacaban de quicio a los locales.
Así se consumió una primera mitad en la que apenas hubo peligro en las áreas. En la reanudación llegaría la primera oportunidad. Fue para el Real Jaén, a balón parado.
Ñito la colgó al área y Moyano se elevó para cabecear el envío pero Liceras sacó una mano salvadora. El rechace lo cazaba Agus Alonso, pero su remate final se marcharía al lateral de la red.

Tras la ocasión, empezó a aparecer el Estepona en la faceta ofensiva. Las llegadas por el costado izquierdo generaban dudas e inquietud en la zaga blanca. Tuvo su oportunidad el cuadro esteponero. Baradji disparó desde la frontal enviando el esférico muy cerca del larguero.
No se encontraba el Real Jaén y Manolo Herrero movió su banquillo para dar entrada a Siverio y Breñe en lugar de Mario Martos y Agus Alonso, que vio la cartulina amarilla y no podrá estar en el próximo compromiso liguero de los blancos.
La calidad individual de Ñito sostenía al Real Jaén en ataque. El gaditano recibió el balón tras una pase de Siverio y se deshizo de su defensor para sacarse un potente derechazo pero Liceras se estiró para despejar a saque de esquina.
Se activaba de nuevo el Real Jaén en ataque, con Siverio muy activo y David Serrano siendo uno de los activos principales en el flanco izquierdo. Y en ese momento llegó la polémica. Rabanillo sacó en largo una falta en campo propio, Liceras se tragó el bote y el balón acabó portería rival.
El árbitro, tras consultar con su asistente, anulaba el tanto, ante las protestas de la parroquia jiennense, por tratarse del saque de una falta indirecta en la que no intervino ningún jugador más.
El Real Jaén trató de quemar las naves para ir a por el partido y encerraba al Estepona en su campo. Mauro lo intentó con un tiro muy lejano que Liceras lograba desviar para impedir el tanto. Pero por más que lo buscó, el equipo blanco se quedó sin encontrar el gol.






