Por actitud, compromiso y calidad el conjunto senior de Jaén Rugby que milita en Liga Andaluza mereció otro resultado en esta séptima jornada de liga. Al final, lo que decide un partidos son los puntos, los ensayos, y su rival hizo más. Jaén Rugby 10 – 26 Universidad de Granada.
El equipo granadino sí exhibió su fortaleza y su conjunción. Hay que decir que no sólo supo leer bien el partido, aprovechó la ventaja de tener el viento a favor en la primera parte para llevar el juego a campo contrario. En ella hizo sus cuatro ensayos, dos sorprendiendo con patadas profundas. Los universitarios utilizaban su potente delantera para ganar metros y después abrir el juego hasta encontrar los huecos por fuera. La férrea defensa jiennense retrasaba las marcas de sus rivales, pero estas fueron cayendo bajo una tromba de agua hasta el 0-26 que reflejaba el marcador al descanso.
Los cambios surtieron efecto tras el descanso. El juego de Jaén Rugby ganó en dinamismo, el equipo peleaba cada fase como si fuera la última. No obstante, esa reacción llegó con las piernas ya cansadas y la lluvia arreciando. Si difícil es manejar un balón oval, imagínense si está mojado o el viento sopla racheado como en el Campo de Las Lagunillas. El XV jiennense nunca se dio por vencido. Atacaba una y otra vez demostrando fortaleza física y mental. Dominó el juego, mejoraron en defensa, pero los puntos se hacían de rogar.
Los ensayos llegaron en último tramo de partido. El primero, después mantener al equipo granadino casi diez minutos sin cruzar su línea de cinco metros. Allí se situó la melé desde a que salió con potencia Pablo Liébanas para posar el balón llevándose por delante a dos rivales. El segundo se consiguió ya con el tiempo cumplido. Ernesto Alfaro recepcionó una patada defensiva, pero fue cazado a centímetros de la línea de ensayo. Los apoyos llegaron rápido, le dieron continuidad a la acción y José Luis Castaño lo posó con un percusión cargada de rabia pocos. No hubo acierto en los tiros a palos, transformaciones que sólo hubieran maquillado el resultado.
Al final del encuentro, Álvaro Juárez fue elegido mejor jugador del partido. Álvaro destacó por sus patadas, su organización del juego y por cómo, a pesar de la lluvia y de ir con el marcador en contra, estuvo siempre al frente del equipo. Por todo ello recibió su envase de AOVE Xave que le entregó José Arias, propietario de la Autoescuela Maestra.
Este grupo está en pleno proceso de construcción y desarrollo. Se están sentando bases, se están creando conexiones y se está forjando una identidad que va más allá de una victoria o una derrota. Hay que seguir trabajando, Este domingo hay una nueva oportunidad para demostrar ésta mejoría, aunque visitar a los líderes, Rugby Escoriones, no sea la opción más cómoda.






