Alejandro Zafra, después de la experiencia en la temporada pasada donde debutó en la Subida a Noalejo, volvió a la competición en Lanjarón, esta vez al volante de un car cross.
Zafra es un apasionado del motor y su ilusión era competir y lo hizo cambiando totalmente de vehículo. Si en Noalejo lo hizo en un turismo, este año, en Lanjarón, pilotaba un divertido y rápido car cross, una montura totalmente diferente.
Por primera vez y, solo tomando contacto con el vehículo en la prueba granadina, Alejando Zafra se mostraba satisfecho y muy contento con su debut al volante de estos pequeños ‘aviones’, adaptados de los circuitos de tierra a las subidas en cuesta.
A medida que transcurrían las mangas de entreno y las oficiales contra el crono, Zafra mejoraba tiempos y se adaptaba mas a la conducción, reacciones y modo de conducción de estos pequeños coches con un reducido peso y mecánica de motocicleta que los hace muy competitivos y divertidos.
La experiencia no ha podido ser mejor y Alejandro Zafra se plantea seguir lo que queda de Campeonato de Montaña al volante de un car cross por sus características y divertido de conducir. El piloto de Jaén ha mostrado aptitudes más que suficientes para dar pasos de gigante en la mejora de pilotaje y logar tiempos mas que aceptables.
“Ha sido una experiencia inolvidable. Pilotar un car cross exige reflejos y manos. Su escaso peso y la potencia que desarrollan te obliga a concentrarte siempre. Me he divertido mucho y me veo con posibilidades de mejora. Me planteo, después del verano, seguir con este vehículo, aprender y divertirme para mejorar los tiempos si decido completar lo que queda de temporada de montaña».



