JAÉN PARAÍSO INTERIOR FS BASKET 101-87 GIMNÁSTICA PORTUENSE
El Jaén Paraíso Interior FS Basket cerró la temporada como local antes de afrontar la fase de ascenso con una auténtica final anticipada en La Salobreja frente a Gimnástica Portuense. Cerca de 900 aficionados empujaron desde la grada en un ambiente de las grandes citas, conscientes de todo lo que había en juego para los de Borja Medina.
El encuentro arrancó con un ritmo muy alto y con demasiadas imprecisiones ofensivas por parte de ambos conjuntos. Gimnástica Portuense salió mucho más enchufado al partido, castigando las pérdidas y encontrando situaciones rápidas de transición que le permitieron firmar un parcial inicial de 3-9 en apenas cuatro minutos. Los visitantes imprimieron mucha velocidad a sus ataques y obligaron al Jaén a remar desde el inicio.
A los amarillos les costó encontrar continuidad en ataque, aunque el acierto exterior de Rubén Salas sostuvo al equipo en los primeros compases. El jugador local arrancó inspirado, anotando dos triples casi consecutivos que devolvieron energía a los suyos. Javi Valeiras también apareció pronto en la anotación en un inicio marcado por el protagonismo del tiro exterior y por un intercambio constante de canastas.
Con el paso de los minutos el partido fue entrando en un escenario de máxima igualdad. La intensidad defensiva aumentó y las rotaciones comenzaron a tener peso en el desarrollo del encuentro. Jaén ganó frescura desde el banquillo, pero Gimnástica aprovechaba pequeños despistes para seguir llevando la iniciativa en determinados momentos del primer cuarto. Fue un periodo de mucho ida y vuelta, con ritmo alto y posesiones cortas, en el que los de Borja Medina no terminaron de sentirse cómodos como en otras ocasiones, aunque supieron reaccionar a tiempo para cerrar el primer asalto con empate en el marcador (26-26).
El segundo cuarto mantuvo la misma dinámica competitiva. Cada canasta encontraba respuesta inmediata y ninguno de los dos equipos conseguía romper el partido. Rubén Salas continuó liderando ofensivamente a los locales, mientras Sergio Melero también asumía protagonismo en momentos importantes para sostener el ritmo anotador del Jaén.
Poco a poco el conjunto amarillo fue creciendo en el encuentro. Mejoró la circulación de balón, encontró ataques más elaborados y empezó a correr con mayor criterio. El equipo gaditano seguía compitiendo a gran nivel y no bajaba los brazos, manteniendo un elevado porcentaje ofensivo y castigando cualquier desconexión defensiva de los locales.
Sin embargo, el Jaén consiguió darle otro aire al partido en los últimos minutos antes del descanso. La intensidad defensiva aumentó, llegaron varias acciones positivas en transición y el equipo comenzó a dominar el ritmo del juego. Los de Borja Medina ofrecieron entonces su mejor versión del primer tiempo y lograron marcharse a vestuarios con ventaja tras un segundo cuarto muy sólido, dejando el marcador en 58-50.





