La Copa de S.M. el Rey de Cáceres, en su decimosexta edición, pasará a la historia porque por primera vez coronará campeón a un club que, hasta entonces, jamás la ha levantado. El Jaén Paraíso Interior o el Jimbee Cartagena Costa Cálida dirimirán sus argumentos en el Pabellón Multiusos para que alguno de los dos bese el trofeo por primera vez. Sólo uno podrá romper su techo de cristal.
No nos hallamos ante dos neófitos en estas lides. Ambos son conocedores de lo que significa jugar finales…y perderlas. Todas las que han tenido el gusto de disputar han acabado con el mismo resultado: medalla de plata. En el caso de los meloneros, cayeron en las de 2023 y 2024, mientras que los andaluces se han quedado con la miel en los labios hasta en cuatro ocasiones (2018, 2019, 2020 y 2025), por lo que esto sólo quiere decir una cosa: uno de los dos se va a resarcir de este rastro de sinsabores en la última década. De hecho, son el tercer y el quinto equipo, respectivamente, que más veces ha llegado al último choque.
Por otro lado, tampoco son unos inexpertos en salir campeones. De hecho, esta temporada los dos se han repartido los —hasta el momento— dos competencia nacionales en liza: los cartageneros levantaron la Supercopa de España y los jiennenses, la Copa de España. A decir, verdad, no son las únicas que disponen. A estos éxitos habría que sumar más en los últimos años, en los que los dos, de la mano de Dani Rodríguez y Duda, se han convertido en verdaderos animadores de tantas competiciones en las que han conseguido apartar de los títulos a equipos como el Barça, ElPozo Murcia Costa Cálida o el Inter. Es un aspecto diferenciador.
Además, los dos saben lo que es jugarse Ligas, Supercopas de España y Copas del Rey, como hemos mencionado. Sin embargo, los caminos que han atravesado para llegar a la presente final son bien distintos. Los de la Región pudieron vencer con cierta holgura al Viña Albali Valdepeñas para evitar un desgaste innecesario, mientras que los andaluces debieron extremar sus sentidos para nivelar con esfuerzo la calidad del Barça. De nuevo la victoria se fraguó a raíz de las paradas de Espíndola en la tanda de penaltis, como ya ocurriera ante el mismo rival en la última Copa de España en Granada.
Los argumentos citados hasta la fecha son suficientes para proteger sus temporadas con independencia del resultado de este domingo, aunque siempre gusta darse un último brindis al sol dada la valiosa oportunidad. Una derrota no empañaría sus ya satisfactorias temporadas. En cuanto al desarrollo del planteamiento, bien es cierto que la calidad de la que dispone Duda es, sobre el papel, de mayor quilate, en su mayoría internacionales en sus respectivas selecciones, lo que no asusta a Dani Rodríguez. La escuadra de la capital del Santo Reino se mueve como pez en el agua en este tipo de situaciones de competitividad. Son unos maestros en el arte de la intensidad.
Tienen efectivos suficiente, empezando por la grada, para crear un animoso ambiente en la grada, puesto que sus seguidores son fervientes y coloridos. No sólo con esas armas contarán los entrenadores, si bien Duda ya ha recuperado a jugadores importantes como Cortés y Mellado, mientras que su homólogo, Dani Rodríguez, incorporará a Mati Rosa tras cumplir su partido de sanción.
Las referencias esta temporada están a favor del Jimbee Cartagena, puesto que en el Olivo Arena sumaron un empate (1-1) y en el Palacio de Deportes, los locales vencieron por el tanteo de 5-2, encuentros correspondientes a la décima y la vigésima jornada liguera, respectivamente. Una de las opciones que se le abren al Jaén FS es el cansancio en las piernas de su rival, pues se trata del 46º partido oficial si sumamos los que tuvieron que disputar con motivo de la Supercopa de España y la UEFA Futsal Champions League.
En cualquier caso, en un duelo de tales magnitudes pocos podrían achacar al cansancio la disputa de un título, lo que asegura que cada intercambio entre ambos sea como el último clavo ardiendo al que agarrarse. Este torneo puede marcar un antes y un después en unas vitrinas ya de por sí brillantes.






