ELPOZO MURCIA 1-4 JAÉN PARAÍSO INTERIOR FS
El Jaén Paraíso Interior FS arranca la Copa de España 2026 por la puerta grande: con una victoria clara, con el apoyo de su afición y con el ímpetu de reconquistar Granada.
La marea amarilla que traslada el Jaén Paraíso Interior en contraposición con la de ElPozo Murcia Costa Cálida suponía una ventaja inicial para los andaluces. Después, había que demostrarla en pista, donde es más difícil. Cumplir los pronósticos es una sensación gratificante, pero romperlos lo es incluso más. Por eso, que los de Dani Rodríguez se impusieran supuso una honda satisfacción para la mayoría de los presentes en el pabellón (1-4).
Si buscásemos en el diccionario la definición perfecta para describir la primera parte entre ambos sería competitividad. Y tensión. Y concentración. Muchos términos se vienen a la mente para que tal espectáculo contentara a todos los asistentes del encuentro, vista la animosidad: todas positivas y referentes a que no quedara gota de sudor alguna en los protagonistas.
Ninguno de los dos se impuso y ninguno de los dos perdió la cara a sus posibilidades. En ocasiones era el conjunto charcutero el que se cernía sobre el arco rival y, en otras, eran los amarillos los que llevaban la batuta. Aun así, las ocasiones no eran traducidas en excelsas paradas de los guardametas, sino más bien la sensación latente de que en cualquier momento podría romperse el hielo.
Tardaron siete minutos en picarlo, además, doblemente. Primero fue Dani Zurdo quien hizo que el Palacio de los Deportes de Granada —con alto complejo de Olivo Arena— estallara al unísono con la acción de su estilete más afilado, acostumbrado a caracolear hasta marear al adversario, y definir a lo Dani, pero Diestro (0-1).
Todavía con la adrenalina en el cuerpo, la marea amarilla comprobó al instante que no hay que relajarse nunca, pues el disgusto está a la vuelta de la esquina. Así arribó Ricardo, como un cohete por banda derecha tras cogerle la espalda a Lemine, para plantarse ante Espíndola y definir el empate (1-1). Más efervescencia. Así siguieron batallando durante el resto del primer acto en los que los jiennenses sí perturbaron a Edu con taquicardias.
A un disparo al palo le siguió una vaselina que el portugués debió tocar para ralentizar su vuelo y que Bebe, en línea de gol, despejara con la cabeza. Ese miedo en el cuerpo se lo llevaron los de Josan González, si bien estaban enteros y con las opciones intactas al llegar al descanso.
Tras el intermedio, el camino seguía siendo igual de ancho hacia la misma dirección. Oportunidades favorables para los andaluces en las zapatillas de Dani Zurdo o Eloy Rojas, que percibían que la zaga murciana no tenía contraseña para bloquearlos. Así las cosas, a los cinco minutos ElPozo ya contaba cuatro faltas en su casillero, lo que permitió a la nave amarilla acosar a Edu con más fluidez.
Los balones en largo hacia Rafa Santos eran una constante maniobra sin peligro aparente, salvo determinadas situaciones. Aun así, cualquier tentativa de los charcuteros era susceptible de considerarse peligrosa. Lo demostró Gadeia cuando dispuso la mirilla correspondiente o Ligeiro en su afán de culebrear hasta el instante justo de armar el disparo. Nada terminó como imaginaban la mente de los brasileños, así que el empate se mantuvo hasta los últimos diez minutos.
Las apreturas, eso sí, se extendieron todavía más. Con picos altos, como la fotografía de la parada de Edu que provocó Power con un disparo que buscaba cobijo en la escuadra del meta. El argentino tuvo otra frente al mismo adversario y el portugués salió vencedor de nuevo por obra y gracia de un oportuno rebote. No era casualidad que, en la siguiente, sí que tuviera éxito.
Fue otro argentino, eso sí, el que destapó una nueva euforia en la grada: Alan Brandi cazó uno de esas pelotas que surcan por el aire hasta su pie izquierdo, el único capaz de domarlo. Cruzó el balón y después la mirada para apuntar al mismo rincón de la portería. Edu fue batido (1-2).
La respuesta charcutera no se hizo esperar merced a una violeta falta de Gadeia que sólo encontró stop en la escuadra de Espíndola. Fue un aviso para los de Dani Rodríguez, que debían seguir con el trasero rozando el suelo.
O meter gol. Cualquiera de esas tácticas era bienvenida por sus seguidores. Eloy Rojas, que lo había intentado varias veces, logró su objetivo en un saque de banda en la que su golpeo hizo temblar la madera y, de paso, se fue para adentro (1-3). Era la guinda que necesitaban las gradas amarillas para creer en eliminar a uno de los favoritos.
Con poco menos de cinco minutos por delante, Josan González dispuso el juego de cinco sin que fuera efectivo. Mati Rosa les dio la puntilla a puerta vacía (1-4). Tuvieron que conformarse con intentarlo hasta el final, aunque no consuele.
🔐 ¡Lo cierra @JaenFS!
⚽ @MatiiRosa culmina a portería vacía un buen robo en el ataque de portero-jugador del equipo rival.
🆚 @ElPozoMurcia_FS 1-4 @JaenFS | 39′
📺 @teledeporte#ElPozoJaén | #FutsalRFEF pic.twitter.com/nDJMnVOMW1
— Futsal RFEF (@FutSalRFEF) March 19, 2026
Así las cosas, el Jaén Paraíso Interior volvió a pasar de ronda en el Palacio de los Deportes de Granada, donde hace un par de años levantó el trofeo con alguno de los protagonistas que estaban presentes este jueves. Entre ellos, Alan Brandi, incombustible en la tarea de crear nuevos sueños a la marea amarilla. Por el contrario, ElPozo Murcia Costa Cálida, que no gana el título desde 2010, se marcha de la capital nazarí con el pesar de tener que volver a intentarlo.







