JAÉN PARAÍSO INTERIOR JAÉN CB 67-64 TOLEDO CB
Las victorias se construyen desde el trabajo. Y más aún cuando enfrente aparece un rival instalado en la zona media-alta de la clasificación, con argumentos y experiencia suficientes para castigar cualquier concesión. En ese escenario, el Jaén Paraíso Interior Jaén CB respondió con rigor, compromiso y una actitud colectiva que despejó muchas de las dudas acumuladas durante las últimas semanas.
El conjunto jiennense llegaba a la cita de este domingo ante el CB Toledo con más interrogantes que certezas tras el cambio en el banquillo y muchas quedaron disipadas en el debut de Javier Carrasco en el Olivo Arena, ante una afición entregada que animó desde el primer minuto y que con una gran entrada, sostuvo el empuje en los momentos clave.
Desde el salto inicial, los de casa marcaron el tono del encuentro. Defensa férrea, líneas de pase cerradas y una propuesta muy clara para minimizar una de las principales armas toledanas: el tiro exterior. El planteamiento surtió efecto inmediato.
El CB Toledo se quedó en apenas 11 puntos en el primer cuarto, por los 21 de los locales, que dominaron el periodo de principio a fin. Carrasco no dejó de ajustar y exigir intensidad en cada posesión. El equipo entendió el mensaje.
En el segundo cuarto, los jiennenses supieron gestionar el primer intento de reacción visitante. Toledo elevó su intensidad y firmó un parcial favorable en el periodo (19-14), pero la ventaja acumulada permitió a los locales marcharse al descanso con siete puntos de margen (35-28). El plan defensivo seguía funcionando: los castellano-manchegos cerraron el partido con un discreto 26% en triples (8/31) y un 37% en tiros de campo (22/60). Jaén, sin grandes alardes ofensivos (31% en tiros de campo), compensó con control emocional y disciplina táctica en los momentos de mayor tensión.
La segunda mitad fue de pura briega. Dos cuartos de cuerpo a cuerpo, marcador comprimido y el rebote como batalla constante, que el Jaén CB logró equilibrar y dominar (39 capturas por 35), especialmente en el aro propio (32 defensivos). La frustración visitante se tradujo en cuatro faltas técnicas en el tramo final, reflejo de un partido mucho más incómodo de lo previsto para los toledanos.
A falta de pocos minutos, el Toledo consiguió ponerse por delante, pero el Jaén CB respondió con determinación. Caleb Fields, máximo anotador del encuentro con 18 puntos y 5 triples (5/8, 62%), asumió la responsabilidad con un lanzamiento exterior que levantó al pabellón y devolvió la ventaja a los locales. Acto seguido, Javi Martínez (7 puntos) firmó una canasta de dos a 40 segundos del final que valía oro. El Toledo dispuso del último tiro para forzar la prórroga, pero el lanzamiento no llegó siquiera a tocar aro.
Más allá del ajustado 67-64, la victoria se cimentó en aspectos estructurales. el Jaén CB impuso su plan desde la defensa, limitando al rival a un 26% desde el perímetro y forzando tiros incómodos durante gran parte del encuentro. El trabajo en el rebote fue otro de los pilares del triunfo, cerrando el partido con 39 capturas por 35 del rival, lo que permitió controlar las segundas oportunidades y gestionar el ritmo.
En lo individual, junto a los 18 puntos de Fields, destacaron los 14 puntos, 5 rebotes y 7 asistencias de Godwin Boahen, la eficiencia de Mark Tikhonenko (11 puntos, 4/7 en tiros) y la consistencia defensiva de Luis Faial, que firmó 10 puntos y 8 rebotes en un encuentro de máxima exigencia física. Un rendimiento compartido que explica el desenlace favorable en una actuación coral del equipo.
En sala de prensa, Javier Carrasco se mostró satisfecho con el rendimiento colectivo y con la respuesta del Olivo Arena. El técnico puso en valor la capacidad del equipo para competir ante un rival sólido y experimentado: “Toledo juega de memoria y hemos conseguido revertir la ventaja de cuatro puntos que tenían desde la defensa. Vamos a seguir trabajando para consolidar el bloque y poner al equipo por encima de todo”.
El Jaén Paraíso Interior CB ha superado así una semana exigente, marcada por cambios, ajustes tácticos y redefinición de roles. La victoria no fue brillante en lo
estético, pero sí sólida en lo conceptual. El equipo demostró que, cuando rema en la misma dirección, puede competir y ganar ante rivales de entidad. Desde la defensa,
desde el sacrificio y desde una identidad que empieza a consolidarse bajo la dirección de Javier Carrasco.
Una victoria trabajada, necesaria y merecida y sobre todo, en el momento importante. Por delante dos semanas hasta el próximo encuentro frente a Valle de Egüés por el parón FIBA, un rival directo que va a marcar el resto de la competición para un Jaén CB que busca renacer de sus cenizas.







