El Jaén Paraíso Interior CB afronta este sábado el partido de liga aplazado de la Jornada 7 ante el Castillo de Gorraiz CB Valle de Egüés, un duelo directo entre dos equipos que llegan en una situación idéntica: una sola victoria en su casillero y la necesidad urgente de cambiar la dinámica de este inicio de temporada. Ambos conjuntos vienen de un primer tramo de competición irregular, con momentos de buen juego pero sin continuidad, lo que convierte el choque en un punto de inflexión para uno de los dos.
Tras la derrota en León, donde el Jaén CB tuvo la victoria literalmente al alcance de la mano, el equipo jiennense se ve obligado a firmar una victoria este fin de semana. La sensación general es que el equipo compite, que llega vivo a los finales, pero pequeños detalles lo están penalizando. Esta vez, jugando en casa y con el Olivo Arena como aliado, la exigencia es máxima.
La mejor noticia para Berni Castillo es que vuelve a contar con la plantilla al completo. Y cuando esto ocurre —como se ha visto ya en varios tramos del curso— el juego del equipo lo nota de inmediato: más rotación, más piernas atrás y más fiabilidad en ataque.
En lo estadístico, el conjunto jiennense registra medias de 72,4 puntos, con un 46,5% en tiros de dos, 24,4% en triples, 31,9 rebotes, 11,4 asistencias y 7,7 robos por partido. Es un equipo intenso, que roba más balones que buena parte de los rivales de la zona media, pero que sigue sufriendo en dos aspectos clave: el rebote y las pérdidas (13,7 por encuentro). A eso se suma el bajo acierto exterior, una de las asignaturas pendientes que el equipo ha trabajado especialmente en estas semanas.
El Castillo de Gorraiz CB Valle de Egüés presenta números muy parecidos a los del Jaén CB, aunque con un perfil bastante marcado: es un equipo combativo, duro en la pelea por el rebote ofensivo (12,1 por partido), y que no se rinde en ningún momento.
Sin embargo, también arrastra carencias evidentes, sobre todo en el tiro de campo (39% de acierto global, uno de los más bajos del grupo) y en su capacidad para controlar el balón (15,1 pérdidas por encuentro, una cifra alta). Su media anotadora es de 73,3 puntos, prácticamente calcada a la del Jaén CB, con un 44% en tiros de dos, 31,8% desde el triple, y 31,3 rebotes. Son sólidos desde el tiro libre, donde firman un notable 73,3%, lo que los convierte en un equipo peligroso si el partido se ajusta.
El Jaén CB parte como favorito por plantilla, por juego y especialmente por el factor cancha. El horario de sábado tarde (19:00 H) en el Olivo Arena promete una gran entrada, como viene ocurriendo durante toda la temporada, siempre por encima de los 1.200 espectadores. Y esa afluencia, que ya se está convirtiendo en una constante, debe ser un impulso adicional para que el equipo lleve la iniciativa desde el salto inicial.
La Segunda FEB está demostrando que no hay margen para la relajación: cualquier equipo de la zona media hacia abajo puede derrotar a cualquiera si se descuida el más mínimo detalle. Por eso, el control del ritmo, del rebote y de las pérdidas serán absolutamente determinantes. Para el Jaén CB, más allá de la clasificación, este partido representa una oportunidad real de reencontrarse con la victoria, recuperar sensaciones y empezar a construir la estabilidad necesaria para mirar hacia arriba.
Este sábado, el equipo tiene la obligación —y también la oportunidad— de dar un paso al frente. En rueda de prensa, Berni Castillo destacó: ‘El equipo ha recuperado bien, vamos con ganas de demostrar el salto adelante que el equipo está dando. Estamos creciendo y vamos a seguir en esta dinámica’.








