La semifinal de la Copa de Andalucía en el Pabellón Matías Prats de Villa del Río tuvo todos los ingredientes de un gran partido: igualdad, emoción, alternativas en el marcador y una resolución de infarto desde el punto de penalti.
El choque comenzó con mucha intensidad. Ambos equipos se tanteaban sin descuidar la portería. Jaén Paraíso Interior FS y Málaga Ciudad Redonda FS presionaban alto, trataban de mandar, pero las defensas y la falta de acierto mantenían el marcador inmóvil. Apenas en el minuto 2, Bynho estuvo cerca de adelantar a los amarillos con una picada que se marchó por poco. Fue el primer aviso de un Jaén que buscaba golpear primero.
La primera parte fue un reflejo de igualdad. Ninguno de los dos equipos conseguía imponerse claramente, y el capítulo de faltas lo demostraba: cuatro para cada uno al paso por el minuto 13. Rafa López vio la amarilla en el 14 tras una dura acción, y en el tramo final Jaén también alcanzó la quinta infracción. Todo parecía encaminarse al descanso con el marcador gafas, pero entonces apareció la calidad individual.
En el minuto 18, Rikelme rompió la paridad con un auténtico golazo (1- 0). El ala amarillo se inventó una jugada personal que culminó con un disparo raso y ajustado al palo, imposible para Mellado, que nada pudo hacer. Con el tanto y la grada encendida, Jaén se marchó al vestuario con ventaja.
La segunda parte no pudo empezar mejor para los de Dani Rodríguez. Apenas habían transcurrido dos minutos cuando, tras una cesión medida de Alan, João Salla puso el 2-0 con una definición exquisita. El Jaén mostraba pegada y parecía encarrilar el pase a la final.
Los minutos siguientes fueron de claro color amarillo. Power tuvo el tercero en un mano a mano que no supo resolver, y acto seguido Bynho probó a Mellado con un disparo potente. El dominio era total y Rikelme, en el 26, estrelló un chut contra el poste que pudo sentenciar la eliminatoria. Pero cuando más controlado parecía el partido, llegó la reacción visitante. El Málaga Ciudad Redonda FS no se dio por vencido y encontró en las acciones a balón parado su mejor aliado. En el minuto 34, Rafa López aprovechó un saque de banda para acortar distancias (2-1) en el segundo palo. El tanto dio alas a los malagueños y puso nervioso al cuadro jiennense.
Con el empuje de la remontada, Málaga creyó en el empate y lo encontró seis minutos más tarde. Una buena combinación por banda derecha permitió a Kiko sorprender con un disparo al palo largo (2-2, min. 34). El partido entró entonces en una fase de máxima tensión, con alternativas, ocasiones y el público disfrutando de una semifinal vibrante. En el tramo final, el Jaén apostó por el portero-jugador en busca de la victoria. João Salla tuvo la más clara, pero su disparo se estrelló contra el larguero. Con el 2-2, el tiempo reglamentario llegó a su fin y la semifinal se decidió desde el punto de penalti.
La tanda arrancó con los malagueños más acertados. Nando abrió la serie con gol (0-1) y Power empató para Jaén (1-1). Después, Ruano adelantó de nuevo a Málaga (1-2) y Dani Zurdo volvió a igualar la contienda (2-2). El momento clave llegó en el tercer lanzamiento visitante: Espíndola adivinó la intención del disparo y se convirtió en héroe bajo palos, manteniendo vivas las opciones de los suyos. No falló João Salla para Jaén, que adelantó a los amarillos por primera vez (3-2).
La presión recayó entonces sobre Rafa López, que erró el cuarto lanzamiento. El destino estaba servido: Mati Rosa asumió la responsabilidad y no perdonó, firmando el definitivo 4-2 en la tanda que metía a Jaén Paraíso Interior FS en la final de la Copa de Andalucía.