+ Fútbol, Emilio Antolín — abril 2, 2018 at 11:19

Ni Sábado de Gloria, ni Domingo de Resurrección

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Álvaro Aguado disputa un balón en el encuentro ante el Numancia. Foto: LaLiga 1|2|3.

 

Emilio Antolín // @EmilioAntolin

Una jornada más, como viene siendo habitual, la Liga 1|2|3 ha dejado un sabor agridulce para los jugadores jiennenses de la categoría de Plata, fruto en gran parte de la disputa de dos particulares derbis entre los nuestros.

No en vano, Miguel García y Juan Cámara volvieron a quedarse fuera en el duelo que midió a su Reus contra el Valladolid de Moyano, que capitaneó una vez más a los suyos desde el lateral. En un partido tosco que acabó con hasta dos expulsados, uno por cada equipo, el Valladolid se llevó el triunfo por la mínima gracias a un tempranero gol de Mata. El 1-0 ayudó a los pucelanos a afrontar el duelo con tranquilidad y a Moyano a no tener que limitarse solo a tareas defensivas. Así, el lateral se prodigó en ataque e incluso estuvo cerca de ver portería en la primera parte, pero un cabezazo suyo desde el centro del área se marchó alto por poco. En la segunda mitad, cuando su equipo se quedó con un jugador menos, se multiplicó en defensa, cerrando su carril para ayudar a sumar tres importantes puntos.

En el otro ‘derbi jiennense’ de la categoría, el Numancia no echó en falta a Manu del Moral (lesionado) y logró sumar tres trabajados puntos ante un Córdoba en el que Aguado contó con 90 minutos. El joven centrocampista, al igual que su equipo, cumplió con creces y mereció sacar al menos tajada de los Pajaritos, pero las conceciones defensivas del conjunto califal fueron muchas y la derrota, por tanto, inevitable.

Javi Jiménez, por su parte, fue dueño y señor del carril izquierdo del Nástic en un encuentro en el que los catalanes fueron muy superiores al Lugo, al que vencieron por 3-0. En un encuentro controlado por los suyos de principio a fin, el lateral jiennense vivió un partido plácido, donde respondió a la confianza de su técnico con concentración y seriedad durante 90 minutos.

Por último, Anquela volvió a apostar por Carlos Hernández para la zaga de un Oviedo que perdió ‘in extremis’ ante el Alcorcón por 0-1. En un enfrentamiento en el que el conjunto asturiano mereció, al menos, el empate, un contragolpe acabó con el triunfo visitante tras 90 minutos en los que el central jiennense solventó con oficio el trabajo que tuvo. Poco o nada pudo hacer en el contragolpe que supuso la derrota de los suyos pasado el 90, que llegó con el Oviedo volcado en busca del triunfo y descuidando la retaguardia, un movimiento que les acabó costando caro.

Juande

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