+ Deporte, BLOGS EDJ, Juan Toral — marzo 21, 2017 at 12:52

La primavera, ¿la sangre altera?

por

lasangrealtera

 

Juan Toral // @JuaTorSan

Oficialmente, el lunes 20 de marzo a las 11:29 horas entraba la primavera. Un año más, el frío invierno entrega el testigo a una dorada transición que nos llevará dentro de unos meses al verano. Estoy seguro que escucharás en más de una ocasión y que incluso lo dirás en las próximas semanas el dicho “la primavera la sangre altera”.

¿Pero qué hay detrás de esta expresión? ¿Ocurre algo en nuestro organismo durante la primavera? ¿Es cierto que esta estación produce cambios en nuestro cuerpo? En esta entrada intentaré aportar argumentos científicos que expliquen y justifiquen que la primavera, efectivamente, la sangre altera.

Antes de nada tenemos que remontarnos a cuestiones meteorológicas y ambientales. Con la llegada de la primavera se producen una serie de cambios ambientales como la subida de las temperaturas y cambios en la presión atmosférica. Además en estos meses aumentarán factores externos como la floración, la polinización o la luminosidad ya que con la Primavera el día iguala a la noche lo que hará que los días se alarguen con un mayor número de horas de sol.

Todos estos cambios a nivel interno supondrán un desajuste en algunas de nuestras hormonas y neurotransmisores. Y es que debido a los cambios externos de la primavera, a nivel interno se favorece la secreción de feromonas (hormonas de la atracción), la oxitocina (hormona del amor), la serotonina (hormona del estado del ánimo), la melatonina (hormona que hace de reloj interno), la dopamina (hormona del placer y la motivación) o la noradrenalina (hormona que influye en el estrés) entre otras, que suelen ser sustancias relacionadas con el deseo y atracción sexual y que influyen en el estado del ánimo.

Metafóricamente, la estación de la primavera supone el despertar de la vida tras la hibernación del invierno y las personas parece que lo traducimos en un mayor deseo de comunicación, de relacionarnos, de amar y ser amados. Nos sentimos con las pilas cargadas, pasamos más tiempo en la calle y al subir las temperaturas usamos prendas más ligeras, frescas y atractivas lo que hace que el deseo sexual se dispare.

Pero todos los cambios nos obligan a tener que adaptarnos. Hay personas que harán la transición invierno-primavera sin problemas pero a otras les costará y tendrán una repercusión negativa en forma de astenia primaveral. En otras ocasiones, la sobreexcitación que sentimos al recibir la primavera nos puede hacer que pasados los días iniciales de “euforia” suframos un efecto rebote y nos encontremos cansados.

Para evitar los efectos negativos de la sobreexposición a la que nos encontramos expuestos en la primavera tenemos que seguir una serie de consejos. Entre las recomendaciones a seguir estarán dormir 7-8 horas diarias, seguir una dieta sana y equilibrada reduciendo el consumo de azúcar y grasas y aumentando el de cereales, frutas y verduras para favorecer la digestión, beber mucha agua, hacer ejercicio y planificar lo que queremos hacer en las primeras semanas de la primavera. Todo esto será fundamental para poder adaptarnos sin dificultad a los cambios que nuestro organismo sufre durante la primavera.

Tenemos por delante 92 días y 18 horas hasta que llegue el verano así que deseo que disfrutes de esta estación, con alegría y moderación que en el equilibrio está la virtud.

En las próximas semanas trataré más temas primaverales como la astenia primaveral o la alergia estacional con el fin de intentar ayudarte en estas semanas de cambios. Si quieres estar informada/o suscríbete a mi Boletín de Noticias para recibir estas publicaciones.

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